Radiofrecuencia con microagujas: qué es, cómo funciona y para qué se utiliza

Radiofrecuencia con microagujas: qué es, cómo funciona y para qué se utiliza

Radiofrecuencia con microagujas: qué es, cómo funciona y para qué se utiliza

La medicina estética ha evolucionado hacia procedimientos que permiten trabajar diferentes características de la piel de una manera cada vez más precisa. Entre estas tecnologías se encuentra la radiofrecuencia con microagujas, un procedimiento que combina microneedling y energía de radiofrecuencia.

Su objetivo no es simplemente actuar sobre la superficie de la piel. Las microagujas permiten administrar la energía a determinadas profundidades, donde el calentamiento controlado puede favorecer procesos relacionados con la remodelación del colágeno.

Por esta razón, actualmente se utiliza en protocolos orientados a trabajar textura, cicatrices de acné, poros, arrugas y determinadas características de laxitud cutánea, dependiendo de la evaluación y del dispositivo utilizado.

Una revisión sistemática publicada en Aesthetic Plastic Surgery en abril de 2026 analizó 41 estudios sobre radiofrecuencia con microagujas. Encontró evidencia de mejoría en cicatrices atróficas de acné y parámetros relacionados con laxitud y fotoenvejecimiento, aunque también destacó que existe una considerable variabilidad entre dispositivos y parámetros utilizados. Springer Nature

¿Cómo funciona?

La tecnología combina dos mecanismos.

Primero, las microagujas penetran de manera controlada en la piel.

Posteriormente, el dispositivo administra energía de radiofrecuencia a través de ellas. Esto permite generar calentamiento controlado en determinadas capas de tejido.

La combinación de ambos mecanismos busca favorecer procesos de remodelación dérmica.

Una revisión sistemática de 2026 dedicada específicamente al rejuvenecimiento facial analizó 20 estudios que reunieron 558 participantes y encontró mejorías especialmente en parámetros relacionados con textura y tensado de la piel. PubMed

¿Para qué puede utilizarse?

No existe una única indicación universal para todos los dispositivos.

Dependiendo de la tecnología, configuración y evaluación profesional, la radiofrecuencia con microagujas puede utilizarse en protocolos orientados a diferentes objetivos.

Entre ellos se encuentran:

  • cicatrices de acné;
  • textura irregular;
  • apariencia de los poros;
  • determinadas arrugas;
  • laxitud;
  • fotoenvejecimiento;
  • estrías.

La revisión sistemática publicada en 2026 también encontró resultados en rosácea y melasma, aunque los autores señalan que la magnitud del efecto fue variable y que todavía se necesitan protocolos más estandarizados. Springer Nature

Radiofrecuencia con microagujas y cicatrices de acné

Esta es probablemente una de sus aplicaciones más interesantes.

Las cicatrices de acné pueden presentar diferentes profundidades y características. Por eso no existe un único tratamiento apropiado para todos los casos.

La evidencia analizada en la revisión de 2026 encontró que la radiofrecuencia con microagujas redujo de forma consistente las puntuaciones de cicatrices atróficas de acné en los estudios incluidos, con resultados comparables a láseres fraccionados en determinados trabajos. PubMed Central (PMC)

Esto tampoco significa que una tecnología sea universalmente superior a otra.

El tipo de cicatriz, fototipo, recuperación esperada y características de la piel deben formar parte de la decisión.

¿Es lo mismo que Dermapen?

No.

Esta diferencia es importante porque ambos procedimientos utilizan microagujas y pueden confundirse.

El microneedling convencional, como Dermapen, genera micropunciones controladas.

La radiofrecuencia con microagujas, además de las microagujas, administra energía de radiofrecuencia dentro del tejido.

Por lo tanto, aunque comparten un componente mecánico, son tecnologías diferentes.

¿Es lo mismo que un láser CO₂?

Tampoco.

El láser CO₂ fraccionado y la radiofrecuencia con microagujas pueden compartir algunos objetivos —por ejemplo, trabajar determinadas cicatrices o características de textura—, pero utilizan mecanismos diferentes.

Esto es precisamente lo que abordamos en nuestro artículo sobre CO₂ vs. radiofrecuencia con microagujas para cicatrices de acné.

No se trata necesariamente de determinar cuál tecnología es “mejor”, sino cuál tiene más sentido para cada caso.

¿Qué tecnología utiliza Amanda Beauty?

Amanda Beauty dispone de Tentrek Fixer DV9, tecnología de radiofrecuencia fraccionada con microagujas.

Dentro de los usos comunicados para esta plataforma se encuentran cicatrices, poros, arrugas, laxitud, estrías, acné y textura. Amanda_Beauty_Sistema_Visual_Eq…

Esto permite incorporarla dentro de protocolos personalizados dependiendo del objetivo identificado durante la evaluación.

¿Por qué importa tanto el equipo y sus parámetros?

Dos procedimientos llamados “radiofrecuencia con microagujas” no necesariamente son idénticos.

Entre los factores que pueden variar se encuentran la profundidad de las agujas, energía utilizada, duración del pulso, tipo de aguja y modalidad de radiofrecuencia.

De hecho, una de las principales limitaciones detectadas por la revisión sistemática de 2026 fue precisamente la falta de uniformidad en la forma en que los estudios informan parámetros como temperatura, duración de pulsos y sistemas de enfriamiento. Springer Nature

Por eso el dispositivo importa, pero también importan su configuración, la indicación y quién realiza el procedimiento.

¿Tiene tiempo de recuperación?

Puede existir una respuesta transitoria de la piel después del procedimiento.

En los estudios incluidos en las revisiones de 2026, los efectos adversos reportados con mayor frecuencia fueron enrojecimiento, edema y molestias transitorias. Springer Nature

La recuperación y respuesta pueden variar según el procedimiento, los parámetros utilizados y las características de cada persona.

Por eso no es recomendable establecer un tiempo exacto universal sin conocer el protocolo.

Más intensidad no significa necesariamente mejores resultados

Este principio es especialmente importante cuando trabajamos con dispositivos basados en energía.

El objetivo no debería ser utilizar automáticamente la máxima potencia o profundidad.

Los parámetros deben seleccionarse según el objetivo, zona y características de la piel.

La tecnología es una herramienta. Una buena indicación sigue siendo una parte fundamental del tratamiento.

¿Cómo saber si es adecuada para mi piel?

Todo comienza identificando qué queremos trabajar.

¿Cicatrices?

¿Textura?

¿Poros?

¿Firmeza?

¿Signos de fotoenvejecimiento?

A partir de esa información puede evaluarse si la radiofrecuencia con microagujas tiene sentido o si otra tecnología disponible puede ser más apropiada.

En Amanda Beauty puedes comenzar con una evaluación estética inicial gratuita y sin compromiso para revisar tus necesidades y conocer las alternativas disponibles.